Durante los meses más fríos, muchos cuidadores buscan ofrecer a sus perros comidas más reconfortantes o complementos naturales a su dieta habitual. Algunos alimentos de invierno pueden ser una buena opción, siempre que se preparen de forma adecuada y se ofrezcan como complemento, nunca como sustituto de una alimentación equilibrada.

La calabaza cocida es uno de los alimentos más recomendados: es fácil de digerir, rica en fibra y ayuda a regular el tránsito intestinal. La zanahoria, cruda o ligeramente cocida, aporta vitaminas y puede utilizarse como premio saludable. La manzana, siempre sin semillas ni corazón, es una opción dulce y segura en pequeñas cantidades.

También son adecuados el arroz con pollo cocido, sin piel, huesos ni sal, especialmente para perros con el estómago sensible, y el pescado blanco bien cocido, una buena fuente de proteínas y ácidos grasos beneficiosos. En días especialmente fríos, un caldo casero suave, preparado solo con agua y verduras aptas para perros (sin cebolla, ajo ni condimentos), puede añadirse a su pienso para mejorar la hidratación y hacer la comida más apetecible.

👉 Importante: todos estos alimentos deben ofrecerse sin sal, sin especias y en cantidades moderadas, y nunca sustituir una dieta equilibrada sin consultar antes con un profesional. Recuerda que cada perro es diferente y que cualquier alimento nuevo debe introducirse poco a poco. Ante dudas o si tu perro tiene problemas de salud, lo más recomendable es consultar siempre con un veterinario. 🐾❄️